Texto escrito por Natalia Santanna para ser leído en voz altaApuntes para la construcción de un perfil integral del comunicador social
El emisor/interpretante profesional
Pensé que sería tarea sencilla esto de escribir un ensayo y mucho más aún, si sería algo relacionado con la profesión del comunicador social y su producción discursiva en la sociedad actual. Pero estando frente a la hoja en blanco, me doy cuenta que las ideas muchas veces son difíciles de transformarlas en palabras y, por si eso fuese poco, en enunciados.
Me peleé una y mil veces conmigo misma, para decidir cómo comenzar este ensayo y llegando a un acuerdo establecí, que la mejor manera era resaltando las vivencias que me ayudaron a plasmar mis ideas y poner mis palabras en acción.
Leí artículos en Internet y hasta ensayos de compañeros de años anteriores, para así poseer un disparador que me guíe hacia la realización de una buena producción discursiva (o por lo menos es lo que intento hacer)
Para adentrarme en el tema, quisiera dejar en claro que cuando nos referimos al perfil profesional del comunicador social, no debemos remitirnos al periodista, con su trajín de idas y vueltas y sus capciosas preguntas; al comunicólogo; al especialista en análisis del discurso; al comunicador organizacional e institucional, cuya labor debe parecerse a la de un niño de tres años que pregunta todo a sus padres y no deja un asunto sin un ¿por qué?, ya que para tomar decisiones, debe conocerse hasta el último significado que lo rodea en la organización. Sino, en que los futuros comunicadores sociales, (o sea nosotros mismos), reúnan cada una de estos perfiles y características.
Pero hay algo que descubrí cuando nombraba a cada uno de estos perfiles, y es que a un comunicador social, ya sea desde cualquiera de sus perfiles y dimensiones, se lo puede concebir como un “emisor/interpretante profesional”, un productor cultural, cuya herramienta esencial es el lenguaje materializado en discurso.
Según Halliday, al lenguaje se lo puede conceptualizar como un “potencial de significado”
[1] .Es decir, es una capacidad que todos tenemos, de la cual hacemos uso y con la cual podemos significar y dar sentido a nuestras acciones. Los comunicadores trabajan con textos o con “objetos culturales”
[2] diría Anthony Giddens; y como profesionales de la información son productores especializados de géneros discursivos y tipos de texto. Estos sustentos teóricos sirven de base para (a mi parecer), concebir al comunicador social como emisor/interpretante profesional.
Textos, palabras, discursos, lenguaje, son los elementos que un buen comunicador debería llevar en su “valija”; (expresión ésta metafórica de un ensayo leído hace algunos años) sin olvidarse del “contexto de situación”. Con respecto a este concepto Halliday nos dice que: “…No experimentamos el lenguaje en el aislamiento (…) sino siempre en relación con algún escenario, con algún antecedente de personas, actos y sucesos de los que derivan su significado las cosas que se dicen…”
[3]. Entonces, el comunicador social a la hora de empaparse con la producción discursiva, debe tener presente el contexto de situación, ya que el lenguaje no funcionaría sin él. Por eso a la hora de escribir este ensayo, pensé en ustedes, mis destinatarios, mi público. Todas las ideas las dirigí pensando en ustedes, los futuros comunicadores sociales.
Pero… ¿todos los comunicadores seremos portadores de esta valija?; ¿ustedes la llevarán?; ¿haremos uso realmente de estas herramientas que llevamos dentro de nuestra valija, el día de mañana?; o simplemente ¿la llevaremos cargando?...
Continuando con estos lineamientos, es cierto que en la actividad discursiva, la oralidad y la escritura son de suma importancia y complementarias, no se dan la una sin la otra. Por lo general, la práctica de la comunicación oral acompaña a la escritura y viceversa. Entonces, el futuro comunicador social podrá expresarse tanto a través de la palabra escrita como de la palabra oral. Estas dos modalidades tienen tratamientos diferentes; y como en toda actividad, ya sea desde cualquiera de los perfiles como comunicador pero también como emisor/interpretante profesional, deberán aprender a utilizar los mecanismos y herramientas que nos brindan la oralidad y la escritura. Sin embargo, algunos tendrán mayor facilidad para desenvolverse dentro de la oralidad, mientras que otros preferirán la escritura; todo depende de qué comunicador quieran ser.
Ser un auténtico profesional de la comunicación implica un verdadero compromiso y responsabilidad, como “emisor/interpretante profesional”. Haciendo referencia al tema, se puede decir en palabras del Licenciado Carlos Corrales Díaz que : “Como profesional, el comunicador está obligado a trascender la intuición en su trabajo (sin descartarla), a emplear la creatividad ilustrada e informada (como visión creativa) que anticipa, prevee e inspira la función instrumental; a orientar la función eficaz mediante los conocimientos y saberes sistemáticamente organizados y probados (con la función teórica) y a supeditar la racionalidad instrumental o tecnológica a la racionalidad humana y comunicativa; en suma, a humanizar el ejercicio profesional de la comunicación.”
[4]Lo dicho anteriormente es pertinente, porque la comunicación es un proceso social que, a partir de relaciones entre sujetos sociales, se llega a producir significaciones y sentido en común, representaciones sociales, imágenes y opinión pública, que afectan, crean y moldean el imaginario colectivo, reorientan las actitudes y disposiciones de la gente en torno a las ideas, las personas, los proyectos y las acciones.
En definitiva, con este ensayo y con los aportes de los autores mencionados, quise demostrarles la relación que existe entre producción discursiva y comunicador social. Porque como ya se dijo, el ser un comunicador también es ser un emisor/interpretante profesional y éste último se conecta con el lenguaje y la producción discursiva.
Entonces, no se si les aclaré el panorama de qué van a ser el día de mañana, pero si hay algo que deben tener en cuenta y es que está en nosotros asumir la responsabilidad y el compromiso de ser un auténtico “emisor/interpretante profesional”.
Bibliografía consultada
HALLIDAY, M.A.K:1978 ”Lenguaje y Situación”-pg.41-51
GIDDENS, Anthony “Significación, producción cultural y escritura” pg.278-286
ONG, Walter: 1982 “Oralidad y escritura. Tecnologías de la palabra” Bs. As FCE1993
CARVALLO, Silvia ModuloI Guía de estudio y orientaciones para la producción. Taller de Producción Discursiva IV. Posadas UNaM 2000/2001
CORRALES DIAZ, Carlos “Un código de ética profesional para el comunicador” ITESO, Junio1992
[1] HALLIDAY, M.A.K:1978 ”Lenguaje y Situación”-pg.41-51
[2] GIDDENS, Anthony “Significación, producción cultural y escritura” pg.278-286
[3] Idem1
[4] CORRALES DIAZ, Carlos “Un código de ética profesional para el comunicador” ITESO, Junio1992